Las cosas como son, La República Independiente de Yulilandia, no es tan rica, economicamente hablando, como el universo de Hugh Hefner... por eso motivo nuestras conejitas, ante la escasez de recursos apra comprarse un disfraz tienen que innovar.
Y es que en la República Independiente de Yulilandia, la creatividad es como al egoísmo en el mundo real, algo inherente a las Yulis. Y si no, mirad qué bien se lo curró Erica.


