Desde la explosión de Tamara, la freakie, no la de los boleros, hubo una dialéctica bastante considerable entre ambas. Al nombrarlas había quien especificaba si era la "
No cambie" o la "
niña prodigio pesada como ella sola". Hubo otra vertiente que las diferenciaba entre la buena y la mala, opinión muy subjetiva y que siempre iba acompañada de una pregunta
"¿Cuál?". Bien tras el olvido de Tamara la buena, la que después se pasó a llamar Yurena y luego Ambar o fue al revés?... total sólo quedaba una.
Pues bien, hoy presento a la tamara definitiva, a la Tamara perfecta, a
la Tamara del Club de la Teta.
Ha conseguido ahcer de un día gris, agobiante y cansado, un día, o ya casi noche, algo mejor. Desde este momento, esta
TAMARA será la buena, la de verad, la que esperemos que no cambie nunca.