El día de Reyes fue pura tradición. Visitas familiares, algún que otro regalo aunque cada vez Santa Claus tiene mayor cuota de mercado, roscón de reyes a cada paso y para terminar, sesión de cine a lo kamikaze. Es decir, con palomitas, familias y barullo. Siempre suelo ir a las sesiones golfas o nocturnas, en las que hay poca gente. Y por supuesto, en VO, pero ayer los sobrinos mandaban y tocó una ración gigante de estress cinematográfico. Aunque la verdad es que lo pasé como un enano viendo "Balada Triste de Trompeta".
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| Fotografía de Richard Avery |
Aunque, sinceramente, hubiera deseado tenido un fin de Reyes a lo grande con mi payasa favorita, Lexi Belle. Toda la obra de Richard Avery es una maravilla artística. Os recomiendo su web, Juliland.
